Análisis: BMW M2

El M más divertido 

En Autofans tuvimos la posibilidad de estar en contacto con el BMW M2 como ya saben es uno de los vehículos más esperados y anticipados por parte de la firma alemana en los últimos tiempos, y es que su predecesor, el 1M Coupé tomó por sorpresa a fanáticos de la marca en el 2011, convirtiéndose de inmediato en uno de esos productos motivo de culto por parte de los entusiastas. Ya que además de atractivo y poderoso, la producción fue muy limitada.

1M Coupé tomó prestados algunos componentes mecánicos de su hermano mayor el M3 de aquel momento y estaba planeado para una producción de apenas 2,700 unidades, pero debido a la increíble aceptación que tuvo, la firma bávara la incrementó hasta las 6,309 unidades, dejando aun así, una gran cantidad de compradores insatisfechos.

El M2 recurre a esa misma fórmula, toma algunos elementos de los M3 y M4 actuales, siendo sin embargo, un vehículo más simple, más mecánico y menos pretencioso. En una palabra, más crudo. Tiene lo justo en materia de motor y equipamiento que todo amante de un deportivo urbano solicita.

Estéticamente es sencillamente musculoso, compacto, agresivo lo mires por dónde lo mires.

Sensaciones de manejo a bordo del poderoso chiquitín

Sin lugar a dudas es el M más divertido de manejar, es como un karting de lujo,  sigue transmitiendo todo lo que pisan las enormes llantas y se escanea fielmente cada grieta, reductor y desnivel, pero esos impactos repentinos ya dejan de ser tan secos y en autopistas en buen estado el M2 llega a ser hasta suave, todo esto sin afectar en lo más mínimo el control de la carrocería bajo exigencia, ya sea apoyando al máximo el coche al salir de una curva acelerando sin asco y miedo o en transferencias de peso repentinas al enlazar giros.

Si hablamos de la dirección eléctrica, no se extraña la hidráulica del 1M. Se gana en suavidad así se seleccione la modalidad Sport y no hay ningún aislamiento o exceso de asistencia que nos siembre dudas al apuntar o  buscar el límite de agarre. Todo fluye con naturalidad y casi no hace falta un proceso de adaptación, siendo de un gran apoyo el perfecto grosor del volante. El mismo principio de facilidad aplica para unos frenos de excelente modulación. Justo en el tacto de dirección y frenos, este M2 es lo que más se acerca a un Porsche, referente absoluto en nuestra experiencia si de precisión de mandos hablamos y ustedes ya saben que tuvimos la oportunidad de probar 2 este año.

Queda entonces hablar de la caja de doble embrague que en los más recientes BMW se está reservando solo a las vertientes más radicales, no hay quejas por falta de refinamiento o sacudidas en una utilización meramente urbana. De nuevo BMW se aleja de las unidades de doble clutch de marcas más mundanas y la DKG de Munich se acerca a la PDK que usan en Stuttgart.

 Final

Si asimilamos las naturales limitaciones de una carrocería coupé o de un planteamiento deportivo, podemos afirmar sin caer en exageraciones que el M2 es perfecto: puede ser más rápido que un más costoso M3 o M4, su manejo en pista no repercute sobre su utilización diaria en ambientes más realistas, las sensaciones que transmite en su manejo están ahí con lo mejor de la industria, su tamaño no peca de aparatoso, la altura al suelo no hace que pegue en todas partes y, si se quiere, otros tres ocupantes con el equipaje de un fin de semana pueden acompañar al conductor sin tener que embutirse en una cabina estrecha. Es, tal vez sin querer, uno de los deportivos más equilibrados y hasta racionales que el dinero puede comprar… y tampoco es que sea mucho el dinero si vemos sus capacidades dinámicas.

NOS GUSTA

-      Equilibrio entre desempeño y refinamiento, es apto para el día a día, ya que no resulta incómodo.

-      Precisión y tacto de todos los mandos

- Su Diseño y el Sistema de audio

El M2 es nueva muestra de que BMW es uno de los máximos especialistas mundiales en coupés. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y alcanza los 250 km/h (limitado).

¿Qué nos gustaría que tenga el M2?:

Un interior que con más personalidad deportiva, tales como aquellos detalles faltantes que sí tienen sus hermanos mayores, como los espejos retrovisores específicos del M3 y M4 o el techo de fibra de carbono de estos y del M6. Agregaríamos a este mix un termómetro de aceite.

También nos gustaría que venga la versión M2 Performance, que ya se está comercializando en otros mercados.

Si buscas un deportivo alemán de auténticos genes M en frasco pequeño (4,47 metros), éste es tu M.

Su precio es de 123.000 dólares (a la fecha de la prueba).

Por Ariel Defranco Fantín.

@aridefrancof 

 



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