La batería que le quiere ganar a China sin usar grafito
El próximo gran salto de los autos eléctricos podría no venir de una batería de estado sólido, sino de una idea mucho más simple, eliminar el grafito. La start-up estadounidense Pure Lithium, con sede en Chicago, está desarrollando una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) que prescinde del grafito en el ánodo. Según la compañía, esta tecnología no solo reduce costos y peso, sino que también duplica la densidad energética de las baterías actuales. El dato más impactante: su prototipo alcanzó los 9.315 ciclos de carga y descarga en pruebas de laboratorio, superando por más del triple la vida útil de una batería convencional de iones de litio.
Adiós al grafito, el gran desafío a China
Este avance tecnológico tiene una implicación geopolítica clave. Actualmente, más del 90% del grafito del mundo se procesa en China, lo que otorga al gigante asiático un control casi absoluto sobre la cadena de suministro de baterías.

Pure Lithium busca romper esa dependencia con un enfoque integral. Además de eliminar el grafito, su batería prescinde de otros materiales costosos y contaminantes que suelen provenir de China, como el níquel, el manganeso y el cobalto. Para el cátodo, utilizan la química LFP, que si bien también dependía de China, está comenzando a localizarse en Estados Unidos.
«Pesa la mitad y tiene el doble de densidad energética que la batería que todos utilizamos hoy en día», declaró la directora ejecutiva, Emilie Bodoin, en una entrevista a Bloomberg. Según ella, una de las principales razones es la eliminación del grafito. Sin embargo, la batería aún no está en el mercado; Pure Lithium está construyendo una línea piloto en Chicago y buscando socios que le ayuden a comercializar su tecnología, explicó Bodoin.
¿Cómo funciona y qué significan 9.000 ciclos?
La tecnología de Pure Lithium no es una batería de estado sólido ni usa un ánodo de silicio. En su lugar, emplea un proceso de electrodeposición: el litio metálico se deposita directamente sobre un colector de cobre para crear el ánodo durante la fabricación.
La hazaña de los 9.315 ciclos se logró sometiendo la batería a condiciones extremas en el laboratorio. Las pruebas se realizaron a una velocidad de 1C, lo que significa que la batería se cargaba por completo en una hora y se descargaba en la siguiente, de manera repetida . En el uso diario, las baterías rara vez se someten a un estrés tan intenso.
Un detalle curioso es que la prueba no fue continua. La empresa hizo una pausa alrededor del ciclo 6.000 durante cuatro meses, cuando se mudó de Boston a Chicago. Al retomar el ensayo, la batería mostró una retención de capacidad aún mayor que antes de la pausa.
La empresa también señaló que «las mayores fluctuaciones en la primera parte de los ciclos se debieron a la falta de control de la temperatura y a múltiples cortes de corriente en el laboratorio 1.0 de Pure Lithium en Boston».
Del laboratorio a la ruta, el desafío pendiente
Aunque los resultados son prometedores, la batería aún no está en el mercado. Pure Lithium está construyendo una línea piloto en Chicago y busca socios para industrializar su tecnología . La empresa ya está en conversaciones con más de 40 compañías para escalar la producción.

La densidad energética de la batería que logró los 9.315 ciclos no ha sido revelada, pero la empresa afirma que su primera generación alcanza los 300 Wh/kg, y espera que la segunda generación llegue a los 425 Wh/kg.
La carrera por la batería definitiva está servida. Por un lado, están las prometedoras baterías de estado sólido. Por el otro, esta alternativa de litio-metal sin grafito que promete romper la dependencia de China. Solo el tiempo dirá cuál de estas tecnologías logra salir del laboratorio, llegar a la producción masiva y cambiar las reglas del juego de la movilidad eléctrica.
Para enterarte de más novedades, no dejes de leer nuestras notas, de ver AUTOFANS TV en nuestro canal de Youtube. Además seguinos en INSTAGRAM y FACEBOOK para no perderte nada sobre las novedades del segmento automotor de Argentina y el mundo.


