Se terminó la era Volkswagen en Bugatti
Porsche oficializó la venta de sus participaciones en Bugatti Rimac y Rimac Group tras recibir el visto bueno de las autoridades regulatorias. La operación, cerrada el 9 de septiembre, le reportó cerca de 1.000 millones de euros, de los cuales 250 millones ya tienen destino: las obligaciones previsionales de la compañía.
En los papeles, la jugada responde a una estrategia clara, Porsche ordena su cartera y vuelve al ruedo de su negocio principal. En los hechos, significa el adiós definitivo del Grupo Volkswagen a Bugatti después de casi 30 años.
Piëch y la obsesión por el Veyron
La historia arranca en 1998, cuando Ferdinand Piëch, por entonces CEO del Grupo Volkswagen, se hizo con los derechos del nombre Bugatti. El directivo no quería sumar una insignia más a la colección de lujos de la casa alemana. Buscaba un auto que llevara la técnica al límite absoluto. Ese capricho terminó siendo el Veyron.

El hiperdeportivo de 1.001 CV se transformó en uno de los proyectos que marcaron la década del 2000 y consolidó a la Bugatti moderna como fábrica de máquinas descomunales y carísimas. Ese mismo año, el grupo también se quedó con Lamborghini y Bentley, pero el proyecto Bugatti fue el más extremo de los tres.
Tras la muerte de Piëch en 2019, la marca reconoció que sin él no existiría tal como la conocemos. Poco después, Porsche metió mano en el siguiente capítulo.
La sociedad con Rimac y el nacimiento de una nueva era
En 2021, Porsche y Rimac crearon Bugatti Rimac. El reparto quedó así, Rimac Group con el 55% y Porsche con el 45%. A su vez, la firma de Zuffenhausen tenía un 20,6% de Rimac Group. La idea era juntar la tradición de Bugatti en motores de combustión con la experiencia de Rimac en eléctricos.

De esa alianza salieron modelos interesantes. La era del Chiron dio paso al Mistral y, más acá en el tiempo, al Tourbillon. Este último dejó en claro que Bugatti no se iba a convertir en una marca más de hiperdeportivos eléctricos: lleva un V16 atmosférico más un sistema híbrido. La electrificación no implica abandonar del todo la combustión.
Quién maneja ahora el destino de Bugatti

Porsche se corrió del tablero. Un consorcio liderado por HOF Capital, con BlueFive Capital (con sede en Abu Dabi) entre los inversores, completó la compra de sus participaciones. Rimac Group sigue siendo el accionista mayoritario de Bugatti Rimac, mientras que Mate Rimac asumió la presidencia de Bugatti Automobiles, además de su rol como CEO de Bugatti Rimac.
Qué gana Porsche y qué le espera a Bugatti
Para Porsche, el razonamiento es simple: enfocarse en su negocio principal. La marca invierte en el reemplazo del Macan de primera generación, trabaja en versiones eléctricas de los Boxster y Cayman, planea recuperar modelos nafteros, desarrolla un SUV de tres filas y evalúa un nuevo GT e incluso un hiperdeportivo.

Para Bugatti, esto es un comienzo. La firma de Molsheim tiene la producción agotada hasta 2029. Con Rimac al mando y un grupo inversor nuevo aportando capital, el futuro a largo plazo parece encaminado. Y al frente hay un tipo que ama los autos y sabe lo que hace.
Para enterarte de más novedades, no dejes de leer nuestras notas, de ver AUTOFANS TV en nuestro canal de Youtube. Además seguinos en INSTAGRAM y FACEBOOK para no perderte nada sobre las novedades del segmento automotor de Argentina y el mundo.
