Peugeot E-208 GTi, el adiós eléctrico con alma de 205 GTi
Peugeot le puso el moño a la actual generación del 208. Mientras espera la llegada de su reemplazo en 2027, el modelo que sigue en los concesionarios se despide con la versión más picante de todas: el E-208 GTi. Llega más tarde que otros deportivos eléctricos de Stellantis, pero lo hace con argumentos de peso. Bajo el capó esconde un motor de 281 CV, suma un diferencial delantero autoblocante y ensancha sus vías (56 mm adelante y 28 mm atrás) para plantarse firme en el asfalto.
Comparte ADN con el Alfa Romeo Junior Veloce, el Lancia Ypsilon HF, el Abarth 600e y los Opel Corsa y Mokka GSE. Eso sí, su enfoque deportivo es más marcado incluso que el del CUPRA Raval VZ. Los asientos bien sujetos y una suspensión firme anticipan lo que viene: un auto pensado para los que disfrutan manejar.
Estética con guiños al 205 GTi
Presentado en las 24 Horas de Le Mans de 2025, el francés se distingue a simple vista. El rojo de la carrocería, las llantas de aleación de 18 pulgadas, los pasos de rueda ensanchados y una fina línea roja que evoca al recordado 205 GTi marcan la diferencia.
A eso se suman un splitter delantero, un difusor trasero y una postura más pegada al piso gracias a una suspensión rebajada 30 mm, con muelles y amortiguadores específicos. Las llantas dejan ver (a medias) discos delanteros de 335 mm y pinzas fijas de cuatro pistones.

La batería tiene 54 kWh de capacidad bruta (50,8 netos) y una garantía de 8 años o 160.000 km. Se carga a 7,4 kW en unas 4 horas y 40 minutos, según la marca. También acepta corriente continua a un máximo de 100 kW: del 20 al 80% en unos 30 minutos.
La autonomía depende de los neumáticos. Con los Michelin Pilot Sport 4S, la cifra oficial media queda en 352 km. Con los Hankook Ventus S1 Evo3 (opción sin costo), sube a 375 km. En una jornada de puertos y rutas secundarias, esos números pueden quedar cortos. Para evitarlo, conviene planificar el viaje con el navegador y el sistema e-Routes. El Free2Move Charge Pass, además, da acceso a cerca de un millón de puntos de carga en Europa.
Interior deportivo y equipamiento
Adentro, el ambiente racing se respira en todos lados: asientos delanteros deportivos, instrumentación con gráficos e información de corte racing, iluminación ambiental y suelo rojos. El sonido artificial que sale por los parlantes suena lindo, aunque se puede desconectar.
De serie, el pequeño francés ofrece asistente de voz (se activa diciendo «Ok, Peugeot»), Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, y varios sistemas de asistencia a la conducción. Los más molestos se desconectan fácil desde la pantalla central.
La instrumentación digital de 10 pulgadas es configurable y está en posición elevada. Se complementa con teclas de piano como accesos directos a los submenús de la pantalla central (también de 10 pulgadas), incluida la climatización.
La habitabilidad no es su fuerte si se la compara con la del SEAT Ibiza, el Skoda Fabia o el nuevo Geely E2 eléctrico. Igual, hay espacio razonable para cuatro adultos de talla media. El baúl queda en 265 litros, igual que el resto de las versiones eléctricas. Los gasolina y microhíbridos tienen más capacidad: 309 litros.
Cómo anda el Peugeot E-208 GTi
El motor eléctrico entrega 281 CV y 345 Nm de par instantáneo, una fuerza que va al tren delantero. Para optimizar la motricidad, hay un diferencial autoblocante mecánico tipo Torsen de la firma JTEKT.
En la primera prueba por tierras escocesas no se forzaron las aceleraciones en línea recta. Aun así, incluso sobre asfalto mojado, el auto parece traccionar bien y la dirección no sufre tirones ni sacudidas. Habrá que comprobarlo mejor en los recorridos habituales.

Ojo: esos 280 CV tienen truco. Ese registro se logra en el modo Sport. Baja a 190 en Eco y a 231 en Normal. Los 5,5 segundos de 0 a 100 demuestran que puede correr mucho y ser un verdadero matagigantes. Como curiosidad, las revisiones mecánicas son cada dos años o 25.000 km.
Como buen propulsor sin emisiones, el empuje inicial es contundente y tarda en desfallecer. En uso normal, la autonomía ronda los 310 km con las gomas Michelin. Esa cifra baja de los 300 km en manejo deportivo.
Tacto dinámico: alma de deportivo naftero
Antes de hablar del comportamiento, cabe recordar que el puesto de conducción i-cockpit 3D puede no gustarle a todos. Quien supera los 1,90 metros debe manejar con las piernas más abiertas de lo habitual para no tocar el volante, que está en una posición bastante baja.
Más allá de esa peculiaridad, se esperaba un auto bruto y con configuración deportiva. Y así fue. La suspensión da poco margen a la comodidad, algo que se nota en asfaltos irregulares, donde los baches entran con muy pocos filtros al habitáculo.
Quizá una puesta a punto menos firme lo convertiría en un auto claro de uso diario, pero eso queda en los gustos de cada uno.

Lo indudable es que es un modelo muy rápido de reacciones y poco subvirador. Posiblemente por el buen reparto de peso propio de los eléctricos: el tren delantero no lidia con la masa del motor de combustión y la batería está ubicada en la parte baja.
La dirección también gusta, igual que lo bien asentado y estable que se muestra en todo tipo de curvas. Y para ser un eléctrico, el tacto del pedal del freno se acerca bastante al de un vehículo de combustión.
En circuito, el ESP dispone del modo Sport, que permite un mayor deslizamiento. No hay levas para variar la intensidad de la frenada regenerativa, solo el modo B en la consola central. Dicha frenada se desactiva por completo en el modo Sport para lograr una conducción natural. Ni en Eco ni en Normal la retención resulta excesiva.
En definitiva, aunque el E-208 GTi no es un peso pluma (llega a los 1.535 kilos en vacío por los 340 de la batería), todo el trabajo del chasis, con barras estabilizadoras más rígidas (67% adelante y 153% atrás), le da alma de deportivo de combustión.
Equipamiento de serie y precio
Además de lo citado, el Peugeot E-208 GTi incluye de serie techo negro, asientos y volante con inserciones en Alcantara, acceso y arranque sin llave, sensores de alumbrado, lluvia y estacionamiento, faros Full LED, cámaras de visión periférica, reconocimiento de señales de tráfico y detector de vehículos en el ángulo muerto, entre otros.

Según el configurador oficial de la marca, el Peugeot E-208 GTi cuesta 41.800 euros al contado. Incluye wallbox e instalación en casa por parte de Free2move e-Solutions. Bajo la fórmula de financiación, la letra mensual queda en 396 euros. ¿Te sumás a la moda de los pequeños deportivos con etiqueta 0?
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